Hijo de Gregorio, sacristán y maestro, y de Clementa. Su hermano Alejandro, cuatro años mayor, fue también sacerdote de Madrid. Ingresa con nueve años en el Seminario Menor de Alcalá, y termina sus estudios en el Conciliar de Madrid. Ordenado sacerdote el 3 de junio de 1928, cae enseguida enfermo, lo que le obliga a trasladarse, sin cargo alguno, a las Jerónimas de la calle Lista, donde Alejandro era capellán. Se dedica a la oración y a la lectura de los místicos españoles. Allí conoce a Manuel Sanz (el hoy beato mártir Manuel de la Sagrada Familia), quien planeaba la restauración de los Jerónimos, que llevará a cabo en el monasterio de El Parral, en Segovia. Cipriano se entusiasmó con la idea de irse con ellos, pero no obtuvo el permiso del Obispo. Siguió con Alejandro en su nuevo destino de capellán de las Clarisas de San Pascual, del paseo…
Ordenado sacerdote, en Soria, en 1907, se traslada a Madrid en 1910 y es nombrado párroco de Cenicientos; en 1913, capellán del Instituto Asilo de San José, “Las Piqueñas”, en Carabanchel Alto, regentado por una comunidad de Hermanos de San Juan de Dios, que también sería martirizada casi en su totalidad. Luego fue párroco de Colmenar del Arroyo, y en 1931, de San Bernabé de El Escorial. El alcalde de El Escorial lo mandó detener el 21 de julio de 1936. Encerrado en la iglesia parroquial, convertida en cárcel, el 11 de agosto fue sacado y asesinado por cuatro milicianos, junto con el coadjutor, Antolín Rodríguez del Palacio y otro sacerdote, Arecio Mendoza García.
Hijo de Victoriano y María, matrimonio de intensa vida de fe. Era el segundo de nueve hermanos, de los que la mayor fue clarisa y tres sacerdotes: Amando, que moriría en 1999, como párroco de San Gabriel, y Ángel y Miguel, redentoristas. Comenzó su formación en el Seminario de Astorga, pero, trasladada la familia a Madrid en 1933, terminó aquí sus estudios. Ordenado sacerdote el 6 de junio de 1936, con dispensa de edad, el día 20 es nombrado coadjutor de San Bernabé de El Escorial. Un mes más tarde, el 21 de julio, fue encarcelado en la iglesia, junto con el párroco, don Víctor, y don Arecio. Su padre fue a verlo y el jovencísimo cura pudo decirle: - Padre, no te preocupes, mañana me fusilan. En el Cielo nos veremos. Tú márchate y que no sepan que eres mi padre. En efecto, Antolín fue asesinado el 11 de…
De familia burgalesa que se trasladó a Madrid. Ordenado sacerdote en 1934, es nombrado coadjutor de San Bernabé de El Escorial. En 1936 pasa, como coadjutor, a Torrelodones. Al estallar la revolución, creyéndose más seguro donde había estado más tiempo, vuelve al Escorial. Pero allí le esparaba la misma suerte que a sus hermanos en el sacerdocio, don Víctor y don Antolín.
Hijo de Francisco y de María del Rosario. Bautizado en la parroquia de Santa Bárbara. En 1922 ingresa en el Seminario Pontificio de Comillas (Cantabria), donde fue ordenado sacerdote en 1932. En 1934 es nombrado párroco de la Santísima Trinidad, de Villalba-Estación. De su temple martirial dan fe las palabras que un día les dijo a sus compañeros de prisión, admirados de la fortaleza espiritual que le permitía ayudar a todos sin ocultar su condición de sacerdote: ¿Sabéis dónde he aprendido a amar? En el Corazón de Jesús. (…) Si la vida es más dura, el amor se hace también más fuerte; y sólo este amor, cimentado en el dolor, puede llevar la Cruz de mi Señor Jesucristo. El 18 de julio de 1936, le insistieron en que se marchara a Ávila para ponerse a salvo, con su familia, pero él respondió: No me cabrá el honor de ser mártir.…
Ordenado sacerdote en Astorga, hizo el servicio militar en el aeródromo de Getafe siendo capellán suplente en las Carmelitas del Cerro de los Ángeles. En 1930, concluído el servicio, solicitó permiso para quedarse en Madrid. En 1935 es nombrado cura ecónomo de San Ildefonso, de Collado Mediano. Es muy probable que el 23 de septiembre de 1936 hubiera sido conducido a la checa de Fomento, en Madrid. Fue encarcelado en Porlier y asesinado en Paracuellos del Jarama.
Hijo de Demetrio y Florentina. Estudió en los seminarios de Alcalá y de Madrid, incardinándose en la diócesis en 1918. A finales de julio de 1936, ante las noticias de los asesinatos de los sacerdotes de los pueblos vecinos (Moralzarzal, Navacerrada, Collado Mediano) se le ofreció huir por la Sierra a la zona nacional, pero él se negó. Don Alejandro escribió una carta al Comité rojo poniéndose a su disposición, a lo que le respondieron: Que no tenga prisa, que ya llegará su hora. Ante la presión del frente de guerra, consintió ser trasladado por un feligrés a Becerril de la Sierra y, luego, a Moralzarzal, donde fue reconocido y denunciado al Comité local. Estando enfermo, lo sacaron en camilla de la cárcel y lo llevaron en un coche por la carretera de Villalba, donde debieron fusilarlo.
Ordenado sacerdote el 8 de julio de 1925, fue coadjutor de Santa María Magdalena en Ciempozuelos. En 1928 aparece como cura regente de Villamantilla. En 1929 asume también la parroquia de Villanueva de Perales, como cura ecónomo. En 1933 es ya cura ecónomo de Cercedilla, donde vive con sus padres. También el anciano padre fue asesinado allí. En agosto de 1936 don José, por aquellos días enfermo, se encontraba apresado junto con otro sacerdote, don Alejandro Álvarez, en el hospital de Cercedilla. El día 4, tres coches de fusileros los condujeron hacia un lugar llamado “Los Arroyuelos”, donde fueron rociados con gasolina y quemados vivos. Los milicianos al llegar al bar del pueblo, contaron entre risas cómo en el momento de rociarlos con gasolina los sacerdotes se confesaban el uno al otro.
Ordenado sacerdote en Valladolid en 1907, ejerció como capellán del hospital en aquella ciudad. En 1926, alegando razones familiares y de salud, pide al obispo de Madrid-Alcalá la admisión en la diócesis. En 1932 es nombrado cura ecónomo de Piñuécar y encargado de Gandullas, de donde será también párroco un año más tarde. Sus problemas de salud se agravaron y vuelve a Madrid, con su familia. En 1934 es nombrado capellán del hospital de la Fuenfría. El 4 de agosto de 1936 fue conducido, junto con don José Polo, párroco de Cercedilla, a “Los Arroyuelos”, donde fueron rociados con gasolina y quemados vivos.
Hijo de Santiago, labrador, y de María Dolores. Ordenado sacerdote en León en 1923, comienza su ministerio como cura ecónomo de la parroquia de Llanares. En 1932 solicita el paso a Madrid y es nombrado párroco de Navas de Buitrago, con su anejo de Cinco Villas. En 1935 es trasladado a Navacerrada, también como párroco. El 2 de agosto de 1936 fue ahorcado, colgado de un pino, en el kilómetro 14 de la carretera de Villalba al puerto de Navacerrada.
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